• Monitoreo de Vibraciones

Análisis de fase en vibraciones mecánicas: guía práctica de diagnóstico

Edgar de la Cruz

Actualizado en 23 jun 2026

12 min.

Dos máquinas con la misma amplitud de vibración. Una tiene desbalance. La otra tiene desalineación. El espectro de frecuencias no diferencia las dos. El análisis de fase sí.

El análisis de amplitud y frecuencia es la base del diagnóstico de vibraciones: permite identificar si el problema está en los rodamientos, los engranajes o la frecuencia de rotación. Pero hay modos de falla que generan señales espectrales idénticas. El desbalance y la desalineación angular pueden mostrar dominancia en 1x la frecuencia de rotación en ambos casos. Actuar sobre uno cuando el problema es el otro lleva a intervenciones costosas que no resuelven la falla.

La fase es el parámetro que desambigua esos casos. Este artículo está escrito para el ingeniero de confiabilidad y el técnico con experiencia en vibraciones que conoce el espectro de frecuencias y necesita el siguiente nivel de herramienta de diagnóstico: cómo medir la fase en campo, cómo interpretar sus firmas por modo de falla y cuándo es imprescindible y cuándo no agrega valor.

Qué es la fase de vibración: definición operativa

La fase de vibración es el ángulo, expresado en grados de 0 a 360, que indica qué tan avanzado o retrasado está el pico de la señal de vibración respecto a una referencia fija. Esa referencia fija es típicamente una marca reflectante en el eje del rotor que genera un pulso en el tacómetro una vez por vuelta.

Dicho en términos de campo: cuando el eje da una vuelta completa, el tacómetro registra el pulso de referencia. La fase mide cuántos grados del ciclo de rotación han transcurrido desde ese pulso hasta que la vibración alcanza su pico máximo. Si el pico ocurre exactamente cuando el eje llega a la marca, la fase es 0 grados. Si el pico ocurre cuando el eje ha recorrido la mitad de la vuelta, la fase es 180 grados.

El valor de la fase no tiene significado absoluto por sí solo. Su valor diagnóstico está en la comparación: entre distintos puntos del mismo activo, entre el mismo punto antes y después de una intervención, o entre los dos extremos de un acoplamiento.

Por qué la fase resuelve lo que el espectro no puede

El análisis de vibraciones y la interpretación de espectros identifica qué frecuencias dominan la señal. Cuando el problema es un rodamiento, las frecuencias características (BPFO, BPFI, BSF) son distintas de la frecuencia de rotación y el espectro las separa claramente. Pero cuando el problema genera vibración en 1x la frecuencia de rotación, el espectro solo dice que hay un pico en 1x: no dice si es desbalance, desalineación, excentricidad o resonancia a esa velocidad.

El análisis de fase agrega una dimensión que el espectro no tiene: el comportamiento relativo de la vibración entre distintos puntos del activo. Dos modos de falla que generan el mismo pico en 1x producen firmas de fase completamente distintas. Esa diferencia es la que permite el diagnóstico diferencial.

Cómo se mide la fase en campo

Con tacómetro y sensor de vibración

El método estándar. El tacómetro, óptico o láser, apunta a una marca reflectante pegada en el eje y genera un pulso eléctrico una vez por vuelta. El analizador de vibraciones recibe simultáneamente la señal del sensor de vibración y el pulso del tacómetro, y calcula la diferencia angular entre ambos.

Requisitos: sensor de vibración instalado en el punto de medición, tacómetro con línea de visión al eje, y analizador con capacidad de medición de fase (canal de referencia). La mayoría de los analizadores portátiles de gama media tienen esta capacidad. La instalación del tacómetro puede ser el paso más complicado en activos con carcasas cerradas o con espacios reducidos alrededor del eje.

Con dos canales simultáneos

Para comparar la fase entre dos puntos del activo sin necesidad de tacómetro externo, se usan dos sensores conectados simultáneamente a un analizador de dos canales. Un sensor actúa como referencia y el otro como medición. El analizador calcula la diferencia de fase entre ambas señales.

Este método es especialmente útil para el diagnóstico de desalineación, donde la diferencia de fase entre los dos extremos del acoplamiento es el dato diagnóstico clave. También permite detectar flexibilidad estructural: si dos puntos rígidamente conectados muestran diferencia de fase significativa, hay movimiento relativo entre ellos que no debería existir.

Con estroboscopio

El estroboscopio genera destellos de luz a la frecuencia de rotación del eje, lo que hace que una marca en el eje parezca estar quieta. La posición visual de esa marca respecto a una referencia fija en la carcasa indica la fase de la vibración dominante.

Es el método de menor precisión pero el más rápido en campo sin equipo adicional. Útil para verificación rápida o para orientar la corrección de desbalance en campo cuando no se dispone de analizador con capacidad de fase digital. En condiciones de alta vibración, el estroboscopio puede ser difícil de leer con precisión.

Firmas de fase por modo de falla: cómo interpretar cada una

Desbalance

El desbalance genera una fuerza centrífuga en la dirección radial que rota con el eje. La firma de fase del desbalance es la más estable y consistente de todos los modos de falla: el ángulo de fase es prácticamente idéntico al medir en la dirección vertical y en la dirección horizontal del mismo punto de soporte, porque la fuerza que genera la vibración rota en los dos planos con el mismo ángulo.

En la práctica: si al mover el sensor de la posición vertical a la horizontal en el mismo punto, la fase medida no cambia significativamente (diferencia menor a 30 grados), el diagnóstico de desbalance se confirma. Si la fase cambia más de 30-40 grados al cambiar la dirección de medición, hay otro modo de falla involucrado.

La diferencia de fase entre mediciones en dos puntos de soporte del mismo eje también debe ser mínima en el caso de desbalance puro: la fuerza es la misma en toda la longitud del eje. Una diferencia de fase significativa entre los dos soportes sugiere desbalance más flexión del eje o desalineación.

Desalineación angular

La desalineación angular ocurre cuando los ejes de la máquina motriz y la máquina conducida forman un ángulo entre sí al cruzar el acoplamiento. La firma de fase característica es una diferencia aproximada de 180 grados en la dirección axial entre el soporte del lado del motor y el soporte del lado de la carga.

Lo que eso significa en campo: instalar el sensor en la dirección axial en el soporte del motor, registrar la fase. Mover el sensor al soporte del lado de la carga, misma dirección axial, y registrar la fase. Si la diferencia es cercana a 180 grados, los dos extremos del acoplamiento se mueven en sentidos opuestos: uno se aleja del acoplamiento cuando el otro se acerca. Eso es desalineación angular.

La diferencia clave respecto al desbalance: en desbalance la fase axial es estable y similar en ambos soportes; en desalineación angular la fase axial cambia 180 grados al cruzar el acoplamiento. La guía de vibración y análisis espectral de desbalanceo describe en detalle cómo diferencias las señales de cada modo de falla en el espectro antes de llegar al análisis de fase. 

Desalineación paralela

En la desalineación paralela, los ejes son paralelos pero no están en el mismo plano: hay un desplazamiento lateral entre los ejes. La firma espectral muestra dominancia en 2x la frecuencia de rotación en la dirección radial. La firma de fase muestra una diferencia de aproximadamente 180 grados en la dirección radial al cruzar el acoplamiento.

La secuencia de medición: sensor en dirección radial (vertical o horizontal) en el soporte del motor, registrar fase. Misma dirección radial en el soporte de la carga. Diferencia de 180 grados en la fase radial confirma desalineación paralela. Si la diferencia de fase aparece en la dirección axial, es angular. Si aparece en la radial, es paralela. En muchos casos prácticos, las dos coexisten.

Holgura mecánica

La holgura mecánica, por tornillos flojos en la base, desgaste del alojamiento del rodamiento o ajuste incorrecto de componentes, genera una vibración que no tiene una fuerza de excitación con fase fija. El rotor no tiene ningún punto de masa pesada que genere siempre la vibración en el mismo ángulo de la vuelta.

La firma de fase de la holgura es la inestabilidad: el ángulo de fase cambia de forma aleatoria entre mediciones sucesivas tomadas en el mismo punto y en las mismas condiciones de operación. Esa variabilidad distingue la holgura del desbalance de forma directa. En desbalance, la fase es estable entre mediciones repetidas. En holgura, varía.

La variabilidad también puede verse en el espectro como subarmónicos (0.5x, 1.5x, 2.5x de la frecuencia de rotación), que son una señal indirecta de holgura. El análisis de fase confirma el diagnóstico: si la fase en 1x es inestable y hay subarmónicos, la holgura es el diagnóstico correcto.

Resonancia

La resonancia ocurre cuando la frecuencia de excitación (frecuencia de rotación del rotor u otra fuente de vibración) se acerca a la frecuencia natural del sistema: la estructura, el soporte, la carcasa. Cuando eso ocurre, la amplitud se dispara y la fase cambia de forma característica.

La firma de fase de la resonancia es un salto de fase de hasta 180 grados que ocurre exactamente cuando la velocidad de operación pasa por la frecuencia natural. Si se varía la velocidad del equipo y se observa que la fase cambia dramáticamente en un rango estrecho de velocidad mientras la amplitud sube al máximo, el sistema está en resonancia o cerca de ella.

El desbalance no produce ese salto al variar la velocidad: su fase es estable en el rango de velocidades de operación normales. Esa diferencia es el diagnóstico diferencial entre desbalance y resonancia cuando ambos generan picos en 1x. En resonancia, la solución no es balancear el rotor: es cambiar la frecuencia natural del sistema (modificar la rigidez del soporte o la masa) o cambiar la velocidad de operación.

Cómo estructurar la medición de fase en campo

Definir los puntos de medición antes de tomar datos

El análisis de fase requiere planificación. Los datos de fase solo son interpretables si se sabe exactamente en qué punto se midió, en qué dirección (axial, radial vertical, radial horizontal) y con qué referencia. Un dato de fase sin esa información de contexto no puede compararse con nada.

Puntos mínimos para un diagnóstico completo de desalineación: cuatro radiales (vertical y horizontal en el soporte del motor y en el soporte de la carga) más dos axiales (uno en cada soporte). Con esos seis puntos se puede determinar si hay desalineación angular, paralela o ambas, y qué tan severa es.

Para diagnóstico de desbalance: cuatro radiales en los dos soportes. La comparación entre los dos soportes y entre las dos direcciones en cada soporte define si la fuerza es uniforme a lo largo del eje (desbalance estático) o varía entre los dos extremos (desbalance dinámico).

Condiciones de medición que afectan la fase

La fase es un parámetro sensible a la velocidad de operación. Solo es válido comparar fases medidas a la misma velocidad. Si el equipo opera a velocidad ligeramente diferente entre mediciones, la posición del pico de vibración respecto al pulso del tacómetro cambia y las fases no son comparables.

En equipos con variación de carga que afecta la velocidad (como compresores de pistones o equipos accionados por correa), verificar que la velocidad medida en cada punto sea la misma antes de comparar fases. Una diferencia de 2-3 RPM puede generar diferencias de fase de 20-30 grados que no corresponden a ningún modo de falla.

En equipos accionados por variador de frecuencia, fijar la velocidad durante toda la campaña de medición. El monitoreo de condición con seguimiento de RPM en tiempo real elimina ese problema en el monitoreo continuo: las frecuencias características se ajustan automáticamente a la velocidad actual en cada medición.

Registrar la fase en el historial del activo

Una sola medición de fase no tiene valor diagnóstico completo sin contexto histórico. La fase de un activo en buen estado es la referencia: cualquier cambio significativo en mediciones posteriores sin intervención es una señal de cambio en la condición del activo.

En la práctica: registrar la fase en los seis puntos estándar después de cada alineación o balanceo. Ese registro es la firma de referencia del activo en buen estado. En la siguiente medición de ruta o en la siguiente alerta del sistema de monitoreo, comparar la fase actual contra esa referencia. Si el cambio supera 30 grados en algún punto, hay una condición nueva que investigar.

El sistema de monitoreo de condición de Tractian almacena el historial de vibración de cada activo, incluyendo los datos de fase de las mediciones de ruta, lo que permite comparar la condición actual contra la línea base del activo en cualquier momento.

Cuándo el análisis de fase es imprescindible y cuándo no

El análisis de fase agrega tiempo y equipamiento a la rutina de diagnóstico. No siempre es necesario. La decisión de hacerlo o no debe basarse en si los datos del espectro son suficientes para el diagnóstico o si hay ambigüedad que resolver.

El análisis de fase es imprescindible cuando el espectro muestra dominancia en 1x o 2x la frecuencia de rotación y no es posible determinar si la causa es desbalance, desalineación o resonancia; cuando se quiere confirmar el diagnóstico antes de generar una OT de intervención costosa (alineación con equipo láser, balanceo dinámico, modificación de soporte); y cuando un activo muestra recurrencia de una misma falla a pesar de intervenciones previas, porque puede indicar que el diagnóstico anterior fue incorrecto.

El análisis de fase no es necesario cuando el espectro muestra claramente frecuencias características de rodamiento (BPFO, BPFI, BSF) con la severidad suficiente para justificar la intervención: en ese caso el diagnóstico es claro sin necesidad de fase. Tampoco es necesario para diagnóstico de engranajes, cavitación o problemas eléctricos del motor, que tienen firmas espectrales distintas de 1x y 2x.

El análisis de fase en el contexto de un programa de monitoreo continuo

El análisis de fase es principalmente una herramienta de ruta: se aplica cuando el analista visita el activo con su equipo de medición. El sensor Smart Trac instalado permanentemente en el activo captura vibración continua y genera alertas automáticas cuando detecta cambios en la firma del activo. Esas alertas son la señal para que el analista lleve el analizador de fase y confirme el diagnóstico con el protocolo de seis puntos.

Esa combinación es la más efectiva: el monitoreo continuo detecta el cambio en la condición del activo tan pronto como ocurre, independientemente del turno o del calendario de rutas. El análisis de fase confirma el diagnóstico con la precisión necesaria para decidir qué tipo de intervención corresponde.

El análisis de vibraciones potenciado por IA de Tractian clasifica automáticamente los modos de falla detectados, incluyendo desbalance y desalineación, lo que reduce el número de casos que requieren análisis de fase manual: el sistema filtra los diagnósticos claros y señala los que requieren confirmación adicional.

Errores frecuentes en el análisis de fase

Comparar fases medidas a distinta velocidad

El error más común y el que genera más diagnósticos incorrectos. Dos mediciones tomadas con diferencia de 5 RPM entre sí pueden mostrar diferencias de fase de 30-40 grados que no corresponden a ningún modo de falla. Siempre verificar que la velocidad es la misma antes de comparar.

Medir en un solo punto y concluir sobre el modo de falla

Un solo dato de fase en un punto no diferencia desbalance de desalineación. Se necesita la comparación entre puntos: entre las dos direcciones en el mismo soporte, y entre los dos soportes. Un solo punto de medición solo confirma que hay vibración en 1x, no cuál es la causa.

No registrar la orientación del sensor

La fase en la dirección vertical y la fase en la dirección horizontal del mismo punto son datos distintos. Si el técnico no registra en qué dirección estaba el sensor al tomar la medición, los datos son inútiles para el análisis comparativo. El protocolo de medición debe incluir la orientación del sensor como dato obligatorio de registro.

Usar el análisis de fase para fallas de rodamiento

Para fallas de rodamiento en etapas tempranas, el análisis de alta frecuencia en las frecuencias características del rodamiento es significativamente más efectivo que el análisis de fase. Intentar diagnosticar fallas de rodamiento con análisis de fase es buscar la herramienta incorrecta para el problema. El análisis de fase aplica a modos de falla que dominan en 1x y 2x, no a los que dominan en las frecuencias características de rodamiento.

El análisis de fase como herramienta de verificación post-intervención

Uno de los usos más valiosos del análisis de fase en campo es la verificación después de una corrección. Cuando se realiza una alineación o un balanceo, el análisis de fase tomado antes y después de la intervención confirma si la corrección fue efectiva y si quedan componentes residuales del problema.

Después de una alineación correcta, la diferencia de fase entre los dos soportes en la dirección axial debe ser menor a 30 grados. Si después de la alineación esa diferencia sigue siendo de 90 o 150 grados, la corrección fue parcial o hay un problema adicional que la alineación no resuelve: carcasa distorsionada, base flexible o un segundo punto de apoyo mal nivelado.

Después de un balanceo, la fase en 1x en la dirección radial debe ser estable y similar en las dos direcciones del mismo soporte. Si después del balanceo la fase sigue siendo inestable entre mediciones repetidas, hay holgura mecánica que el balanceo no puede corregir. Ese diagnóstico diferencial evita ciclos repetidos de balanceo sobre un problema que en realidad es de holgura.

Documentar la fase antes y después de cada intervención de alineación o balanceo convierte cada evento de mantenimiento en datos que mejoran el programa. Con suficientes ciclos documentados por activo, el historial de fase permite detectar patrones: activos que requieren realineación frecuente tienen una causa de raíz que el programa preventivo puede atacar directamente.

Ese nivel de diagnóstico diferencial, que parte de datos medibles y reproducibles, es la diferencia entre un programa de mantenimiento que responde a síntomas y uno que identifica y elimina causas raíz.

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Edgar de la Cruz
Edgar de la Cruz

Especialista en Mantenimiento

Especialista en Mantenimiento Predictivo en Tractian y certificado CAT II, Edgar de la Cruz lidera estrategias avanzadas para reducir tiempos de inactividad y mejorar la confiabilidad operativa. Con experiencia en tecnologías como vibración, termografía y ultrasonido, diseña soluciones personalizadas que maximizan la eficiencia de los activos.

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